jueves, 6 de noviembre de 2014

Materiales Montessori. Las cestas de tesoros.

En una de mis últimas entradas os enseñaba una cesta de tesoros otoñal. Quizás os preguntásteis qué demonios era eso de la cesta de tesoros.
Pues bien, una cesta de tesoros es un recurso utilizado en el método Montessori para los más pequeños. Pueden empezar a usarse tan pronto el bebé sea capaz de mantenerse sentado y sujetar cosas con las manos. Son cestas no muy altas que contienen objetos domésticos y naturales con diferentes texturas, colores, pesos, sonidos, olores... para que el bebé sienta curiosidad y explore, succione, manosee, agite, huela...

Ó con 8 meses, dirigiéndose a una cesta de tesoros. Utilizamos un túpper
pero siempre es mejor optar por una cesta de material natural como el mimbre.
Los adultos acabamos guiándonos por la vista, pero los bebés emplean todos sus sentidos para empaparse del exterior y ampliar conocimientos, así que los elementos con texturas distintas, con un olor peculiar o los que produzcan ruido al ser agitados resultan intrigantes para los peques. La finalidad de este juego es despertar sensaciones en los pequeños a través de los sentidos.
Los cestos se dejan a su alcance, mejor cuando están despejados y receptivos, y ya está. El resto es observar al niño, sus reacciones, y permitirle que explore.

Objetos que a nosotros nos resultan muy cotidianos
pueden despertarles un tremendo interés a ellos.
¿Qué incluir en un cesto de tesoros?

Pues lo ideal sería mezclar varias texturas: Metal, cristal, madera, tejido y materia natural. Aunque se pueden hacer cestos temáticos, como un cesto de pelotas de diferentes texturas; o cestos de diferentes objetos pero todos del mismo color; cestos de materiales de cocina; sólo con objetos naturales... Las opciones son miles, lo importante es ofrecer un estímulo al bebé, despertar su curiosidad y permitirle explorar libremente.
Si queréis algunas ideas, os dejo unas fotos y una lista con materiales que se podrían utilizar. No hace falta calentarse el tarro, cualquier cosa de uso cotidiano a la que no damos importancia puede fascinar sobremanera a nuestros bebés! Sobra decir que los objetos deben estar limpios y ser de un tamaño suficientemente grande como para que no haya accidentes.

Metal: El tapón con cadena de un lavabo, una cuchara, unas varillas de batir huevos, llaves, colador de infusiones...

Naturales: Piñas, piedras grandes, caracolas, conchas, calabazas...

Madera: Cuchara de palo, un pincel, una pinza, el palo del mortero...

Vidrio: Un salero, un tarrito de mermelada, un tarro de especias, un tarrito de perfume...

Textiles: Diferentes trozos de tela, un ovillo de lana, una pelota de tenis, un peluche...

Papel y cartón: El rollo vacío del WC, una huevera, un folio de propaganda...

Varias pelotas de diferentes características.

El simple sonido de las cuentas contra el tarro cuando lo agita capta su atención.

Cesta temática de color rojo.

Cesta temática otoñal, es la que os mostraba en la anterior entrada.

Es un recurso muy sencillo que hacer y que encandila a los bebés durante varios minutos. Es una gozada verlos explorar por sí mismos.
Habéis disfrutado vosotros de alguna cesta de tesoros?



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