miércoles, 20 de mayo de 2015

Equilibrio, coordinación y juego.

Algunas veces, a pesar de los pesares de Papá Manitas porque pongo wasi tape en el suelo (Que se quita súper fácil!) he jugado con Ó a mantener el equilibrio o andar de varias formas sobre o entre las líneas de papel.

 






Hoy hemos aprovechado que estaba la prima M en casa, y además de hacer cruasanes, hemos repetido la actividad, mucho más divertida en compañía!

 

El juego consiste en andar sobre la línea de diferentes formas. Les he indicado al principio lo que hacer (pasitos cortos sobre ella) pero en seguida se han motivado y han sacado sus propias formas de desplazarse.
Mejoramos así el equilibrio, la coordinación y la motricidad gruesa.

 


Finalmente Ó andaba por todos lados de formas diferentes excepto sobre la línea, y ha decidido hacer una especie de serpiete-bocaarriba-haciaatrás que nos ha hecho reírnos muchísimo.


Y hemos terminado jugando a fútbol... Primero intentando hacer correr el balón sobre la línea:


Y luego ya a lo bruto, patadas, velocidad y bate incluidos!







martes, 12 de mayo de 2015

Colores...

Aquí pudisteis ver una actividad donde Ó clasificaba los colores. En casa hemos estado usando materiales que tenemos de aquí y de allá para aprenderlos. Actividades como la clasificación o la relación nos han ayudado a ello. En éste post quería enseñaros algunas de las actividades con las que hemos trabajado los colores, dejando a parte los libros y cuentos que también usamos para ello.

A Ó le gusta mucho clasificar, pero si es algo que se resiste a vuestros peques siempre podéis probar a combinarla con un poco de creatividad y arte. Pegar papelitos, pompones, bolitas, trozos de pajita, plastilina... en su lugar correspondiente puede hacer que vuestros peques interioricen conceptos manipulando, experimentando, creando, jugando y pasándoselo bien, que es lo importante!



La tía nos regaló éste apilable en Navidad. Quizá la inserción de las piezas dificulte la actividad, pero cuando ésta parte está dominada, nos centramos en la clasificación por forma y por color:





Clasificar en diferentes recipientes las piezas de construcción que todos tenemos en casa, siempre acompañándolos, recalcando el nombre de color, en lugar de usar un pronombre cuando preguntamos: "¿Dónde ponemos el verde?" en lugar de "¿Éste dónde va?"
Y preguntando cuando coge una pieza: "¿Qué color es ese?"



O los palos de nuestra lata de motricidad fina:




Usar estas tarjetas que nos regaló el tete por Navidad, con las que relacionamos el color con la imagen:





O crear una mesa de color, que consiste en recopilar objetos de la casa del color que decidamos, en este caso, rojo; o un panel de color como el que veis en la ventana:



Así ha aprendido Ó a diferenciar los colores. Como veis tenemos materiales destinados a ello, como las tarjetas, pero en la mayoría de casos son materiales aprovechados de otras actividades. 

Esperamos haberos inspirado un poquitín!








domingo, 3 de mayo de 2015

Arena cinética.

Todavía no había encontrado una masa sensorial que relajara a Ó. El bandiblú le da repelús. Con la plastilina modela pero desata su ira también. La arena lunar acaba desperdigada sobre el hule cuando Ó empieza a llenar palas con ella. Las masas de bollería se le pegan a los dedos. Pero la arena cinética lo relaja. Y a papá, a mamá y a todos los que vienen a casa, también.



La arena cinética es arena mezclada con ciertos polímeros que le otorgan una particularidad: Actúa como arena mojada, se ve como arena mojada, al tacto parece arena mojada... Pero no moja. 
Tiene la peculiaridad de adherirse solamente a ella misma. Si cogemos un puñado en la mano y ejercemos presión, la modelaremos, pero haciendo un leve movimiento para deshacerla se escurrirá entre nuestros dedos casi como si fuera arena seca.


Realmente es difícil hacerse a la idea de la sensación que proporciona al tacto si no se toca, por eso os animo a manosearla si tenéis ocasión porque es algo muy curioso.


Ó ha modelado, ha tocado, ha apretado, ha soltado. Este tipo de masas ayuda a practicar la motricidad fina, a desarrollar la creatividad, la capacidad de atención y concentración y proporciona experiencias sensoriales.

 


No ensucia, no mancha, es fácil de limpiar, mantiene sus propiedades y encima es antialergénica y no resulta tóxica.

Os dejo este vídeo para que veáis que Ó no se cansa de tocarla:

 

Y éste otro para que comprobéis algunas de sus cualidades:


¿La conocíais?



martes, 21 de abril de 2015

Pinchando.

El otro día vi este juego en el Tiger. Me recordó tanto a mi infancia (y era tan barato) que me lo llevé para casa. Es el típico juego de crear mosaicos con los pinchos de plástico.
Hoy se lo he presentado a Ó y ha estado concentrado unos minutos intentando clavarlos.


Éste tipo de juegos ejercita la motricidad fina y la coordinación mano-ojo, además de la capacidad de atención y concentración. Si se usa con mosaicos definidos, desarrolla también la creatividad, la orientación espacial y la discriminación de colores.


Después de tantear el terreno, Ó se ha puesto cómodo y manos a la obra. 
Sus deditos y sus ojos hacen un esfuerzo en coordinarse primero para coger el pincho, después para colocarlo bien entre los dedos, y finalmente para acertar a encajarlo en elagujero.

 



Ha puesto unos cuantos y luego le he enseñado a quitarlos también.


Y nos hemos puesto a clasificar por colores, pero ha pasado una ambulancia por delante de casa y le ha parecido mucho más interesante!


Aunque es un juguete sencillo y al que se le puede sacar mucho partido, y estoy segura de que lo usaremos a menudo!


miércoles, 15 de abril de 2015

Clasificando colores.

Aprovechando que Ó ya distingue los colores y que hemos estado toda la mañana en casa, he preparado esta actividad para clasificarlos. Una cartulina, unos papelitos de tres colores, pegamento y tres siluetas, una de cada color que hemos elegido para los papelitos.


Ponemos pegamento en el interior de las siluetas, le explicamos la actividad, y a pasar el rato!


Es importante no decirle al niño: "Aquí van los rojos, aquí los azules". Debemos pedirle que separe los papelitos por colores, de ésta manera es él mismo el que realiza el trabajo de clasificar. Si necesita ayuda podemos preguntarle "Y este azul, ¿Dónde va?"


Clasificar es una actividad que ayuda a nuestros hijos a entender que en el mundo que les rodea hay cosas iguales y diferentes. Encontrar semejanzas y diferencias en cosas parecidas les ayuda a sentar las bases fundamentales del lenguaje y las matemáticas.

María Montessori creó varios ejercicios sensoriales basados en la clasificación, donde se anima al niño a ordenar por sí mismo ciertos objetos dependiendo de sus características. Ésta es una actividad muy básica, adaptada a la edad de Ó, pero hay miles de clasificaciones: Por forma, por longitud, por grosor, por tamaño, por cantidad, por peso, por temperatura...


En ésta ocasión, ejercitamos la capacidad visual para clasificar los colores básicos. Sin embargo, Ó da más importancia al aspecto creativo de su obra de arte que al ejercicio y conocimiento adquirido...


...Algo que es una buena señal: No hay mejor forma de aprender que pasándolo bien!!

lunes, 13 de abril de 2015

Clasificando tamaños.

Tenía pensado hacer un quiet book para Ó con varias actividades, pero finalmente se han convertido en una serie de tapices de fieltro debido a su tamaño. Hacerlo más pequeño facilitaba su transporte, pero creo que en este tamaño nos resulta más fácil trabajar.


En una entrada anterior os enseñé una cartulina donde diferenciábamos las formas geométricas. Al final hice el trabajo en fieltro, y hoy os enseño otro tapiz donde la dificultad aislada son los tamaños. Simplemente tenemos cinco círculos planos en tamaños decrecientes, y sus cinco siluetas ordenadas en el tapiz.


Es curioso cómo hacen que la tarea sea más fácil para ellos. Ó colocaba primero el más pequeño, luego el más grande. Después, el más pequeño y el más grande de los tres que le quedaban, y por último el central.


Después de identificar los tamaños en figuras planas, también clasificamos los boles Waldorf de Jugarijugar para tomar conciencia del volumen de los objetos.

¡DOS, MAMÁ!


Las propias siluetas nos sirven como control de error y el niño puede identificar fácilmente un fallo cuando lo comete y rectificarlo.


Teníamos claro los conceptos grande y pequeño, pero con ésta actividad hemos aprendido a diferenciar también el concepto mediano, a clasificar por más grande y más pequeño y apreciar las variaciones de tamaño.

En breve os muestro más de nuestros tapices! Feliz semana!

martes, 31 de marzo de 2015

Reto Montessori 2015. Trimestre 1.

Llevamos siguiendo el reto Montessori que propuso Montessori en casa desde enero. Hemos tenido un reto cada mes, algunos nos han resultado más sencillos de seguir, a otros nos hemos tenido que adaptar y hacer algunos cambios para seguirlos. He decidido hacer un resumen trimestral sobre lo que hemos conseguido intentando seguir cada reto, lo que no hemos podido conseguir, y lo que hemos aprendido.


El reto de enero fue observar sin intervenir.

Una cosa que puede parecer tan fácil, puede resultar no serlo cuando tomas conciencia de las veces que ayudamos al niño a cosas en las que no necesita ayuda, o de las veces que interrumpimos su juego o trabajo por cosas de adultos o por llamar su atención para lo que sea.

Con Ó siempre he intentado intervenir lo mínimo posible para no privarle de la oportunidad de aprendizaje.
Yo también me echo las manos a la cabeza cuando se come la sopa solo y lo pone todo perdido. Pero si él decide que está preparado para hacerlo, se lo permito. Aunque se equivoque, de eso también aprendemos. Puede que lo ponga todo perdido, pero limitándome a observar e interviniendo sólo cuando lo pide, ha llegado a controlar la cuchara. Y también me muero al pensar en el cabezazo que se puede dar cuando me suelta la mano para bajar los escalones por su propio pie. Pero si me suelta es porque tiene la suficiente autoconfianza para creer que puede lograrlo. No intervengo. A veces se cae. La mayoría de veces, ya no. Y si se cae, ahí estamos Papá y yo si nos necesita. No limitamos su aprendizaje si es algo que nace de él, intento no cortarle la iniciativa si lo que hace no supone ningún peligro, pero esto es algo que ya hacíamos con anterioridad.


Algo que me ha costado de este reto es no intervenir en su juego. Más que no intervenir, no interrumpirlo. Tendemos, sin querer, a restar importancia a su tiempo de trabajo pensando que "sólo está pintando" o "sólo está jugando", y yo misma me he visto muchas veces llamándolo insistentemente, mientras él estaba concentrado en algo (que para él en ese momento era importante), para cosas que seguramente podrían haber esperado. 



Es increíble la cantidad de veces que sin darnos cuenta los interrumpimos durante su tiempo de trabajo para pedirles cosas como que le hagan a la visita la última carantoña que han aprendido o canten la última canción que saben. Haciendo esto le estamos mandando el mensaje de que lo que él está haciendo es menos importante que lo que nos lleva a interrumpirlo. Por eso una de las cosas más valiosas que me llevo de este reto es que he aprendido a preguntarme a mí misma si de verdad es preciso interrumpirle, antes de hacerlo. Y si no lo es, no lo interrumpo. Un paseo al parque o una salida a hacer la compra pueden esperar (¡Cuánto más unas carantoñas!), y más sabiendo que seguramente en 10 minutos ha acabado su tiempo de concentración. He comprobado que la mayoría de veces, es mucho más valioso el tiempo que él invierte mejorando su capacidad de atención y de concentración, o desarrollando habilidades, que el tiempo que yo pierdo (o los demás) por esperarlo, cuando además es seguro que puedo invertirlo en alguna otra tarea.

El reto de febrero fue el orden:

También lo tenemos más o menos controlado. Ó tiene en su estantería un lugar para cada cosa, y si no es porque está nervioso o alterado, suele jugar y luego recoger antes de sacar otro material y la verdad es que está bastante concienciado.


Compramos una alfombrita para delimitar el espacio de juego aunque en eso sí que flojeamos un poco: Algunas veces el juego de Ó consiste en cargar un carro con piezas de construcción de madera y pasearlo de aquí para allá, con el consiguiente esparcimiento de piezas por toda la casa. De todas formas, estoy más que satisfecha porque muchas veces es él mismo el que me pide la alfombra para trabajar con puzzles, apilables o encajables con los que juega sentado.


Dos sugerencias más eran reorganizar los juguetes y hacer rotaciones si no cabían de forma ordenada en los estantes. Y aunque la rotación ya la hacíamos, la reorganización nos ha servido de excusa para deshacernos de los juguetes más molestos que educativos, y mantener los que realmente nos importaban. Esos juguetes estaban en su habitación, así que ahora tenemos una habitación más ordenada :) 
Dónde flojeamos: Predicando con el ejemplo. Lo sé, es fatal que trate de inculcarle orden a mi hijo cuando soy un desastre (y despiste) andante. Pero enseñárselo a él me está ayudando a tomar conciencia de lo mío. Que Papá Manitas me repita 20 veces que recoja los trastos de coser de encima de la mesa también ayuda. Estoy en ello, me prometo a mí misma que intentaré seguir intentando ser más ordenada.

El reto de marzo ha sido eliminar obstáculos en el ambiente preparado:

Teníamos que identificar obstáculos que surgían en el día a día del peque en casa. En cuanto a seguridad ya lo teníamos todo bien. En cuanto a elementos que entorpecían su aprendizaje, hemos modificado algunas cosas. Ó es un niño muy autónomo pero gracias a éste reto me he dado cuenta de que seguía necesitando nuestra ayuda para cosas que podía hacer solo, como poner la mesa o lavarse las manos.
Así hemos dejado sus utensilios en un cajón a su alcance para que él los ponga y los quite cuando quiera comer en su mesa.



En cuanto al cuarto de baño, hemos colocado una extensión en el grifo que hace que el agua llegue a las manitas de Ó sin que tenga que estirarse por completo encima del lavabo. Y en el reto del orden de febrero reorganizamos el armario como podéis ver aquí, de forma que tenemos solucionado también ese tema para el futuro.


Cosas que nos han quedado pendientes: Usamos la torre de aprendizaje para acceder al lavabo, y resulta incómodo pasearla de aquí para allá. Tenemos que hacernos con un taburete lo suficientemente alto como para que Ó llegue al lavabo sin tener que usar la torre, de ésta manera lo tendría siempre a mano cuando quisiera usarlo. Además, otra cosa que me gustaría mejorar y todavía no tengo pensado cómo (dadme ideas!) es el hecho de que Ó no puede sentarse solo en la mesa del comedor. Me gustaría disponer de una trona evolutiva o algún sistema que permitiera a Ó subir y bajar de la silla por sí mismo cuando quisiera, y que quedara a la altura de la mesa. Seguiré pensando en ello.

En resumen, en cuanto al reto, ha sido un trimestre que nos ha resultado llevadero porque muchas cosas las traíamos de serie, pero no me quiero confiar. Estoy muy satisfecha porque he mejorado aspectos en casa y en mí misma a los que habría tardado más tiempo en prestarles atención si no hubiéramos seguido el reto. 

Así que estoy muy contenta y os animo a que os unáis si no lo seguís ya, seguro que aprendéis algo nuevo!