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miércoles, 4 de marzo de 2015

Xilófono de Agua!

En un momentito ésta mañana hemos preparado éste xilófono de vidrio y agua de colores.
Papá Manitas se alegrará de ver que hemos dado uso a los botes de cristal que guardo por lo que él llama mi síndrome de Diógenes jaja (Aún me han faltado dos botes, ves?!)

Lo he preparado yo porque no és fácil para Ó conseguir el tono correcto de cada nota ya que hay que ir añadiendo o quitando agua, pero los niños más mayores pueden implicarse desde el inicio del proyecto.
Se llenan los botes y se van tocando para ver cuál es el sonido correcto, se añade o se quita agua para ello; y además se lo pueden pasar pipa mezclando los colorantes primarios para obtener colores nuevos, y de paso, aprender.


Los he preparado y dejado en la encimera de la cocina porque no me fiaba en un principio... jeje
Y Ó con su torre de aprendizaje y el palo del triángulo ha venido a investigar. (Con una cucharilla funciona igual, de maravilla)



El sonido es mejorable, y nos faltan las dos últimas notas de la escala por falta de botes, pero hemos estado un rato entretenidos y hemos probado la actividad, os dejo un vídeo para que lo escuchéis:


Es muy fácil de hacer y entretiene mucho a lo niños, y si encima lo usamos sobre una mesa de luz, queda espectacular!





jueves, 19 de febrero de 2015

Jugamos con water beads...

...Y estrenamos mesa sensorial!



Papá manitas se animó el otro día que tenía un ratito y hizo los agujeros a la mesa LACK que llevaba meses esperando a ser transformada. Un par de agujeros y un par de recipientes y tenemos mesa sensorial súper barata! Gracias Papá!


La hemos estrenado con water beads normales y Jumbo que llevaban un par de días en remojo, aunque Ó ya jugó anoche con las grandes, clasificando por colores.





Las water beads son unas perlas de un polímero biodegradable no tóxico que crecen cuando llevan un tiempo sumergidas en agua. Normalmente se usan para decoración y arreglos florales, pero tienen un tacto tan particular que son perfectas para el juego sensorial.


Las podéis encontrar en cualquier bazar. Si las vais a usar para este tipo de actividad, os recomiendo no dejarlas más de día y medio - dos días en remojo, ya que crecen tanto que se vuelen muy frágiles y con apretujarlas un poco se deshacen como si fueran gelatina.




Aquí está Ó esta mañana, cuando ha reconocido a sus amigas de anoche. No me ha dado tiempo ni a quitarle el pijama, se ha puesto en seguida a la faena!


La actividad es tan sencilla como presentar los materiales y dejar al niño experimentar. Nosotros hemos dispuesto una bandeja con varios utensilios para lo que le dé la imaginación.


Primero le ha dado por introducir las Jumbo en la cesta. Luego le he colocado el embudo y ha estado un buen rato trasvasando las pequeñitas.


Trasvasamos, de un recipiente a otro, tocamos, apretamos, mezclamos...



Y nos llevamos la satisfacción de conseguir lo que hemos estado intentando durante mucho rato y no podíamos hacer porque se "espapan"!





Y la cosa no se ha acabado ahí! Lo he vestido y ha estado jugando casi toda la mañana...


Actividad sencilla, barata y para mucho tiempo. Las water beads aguantan bastante tiempo hidratadas (hasta dos meses). Si se resecan podemos volverlas a hidratar.

Sobra decir que hay que acompañar al niño en todo momento. No son tóxicas pero podría haber peligro de atragantamiento y hay que estar pendientes de que no se las lleven a la boca.


Nos hemos divertido un rato largo. Yo más, que ha acabado el comedor como si fuera una cancha de tenis... Jaja! Luego recogemos, las guardamos en un recipiente, y...

¡Hasta otro día!













sábado, 14 de febrero de 2015

Plastilina casera.

En casa hace unas semanas que Ó tiene plastilina a su disposición. Se la enseñé de más pequeño pero no le hizo mucho caso. Ahora empieza a entretenerse.


En niños más mayores la plastilina les ayuda a desarrollar su creatividad, su concentración, mejoran su habilidad con la práctica y se divierten. Pero, además, la plastilina permite desarrollar la musculatura de las manos de los peques y la agilidad, fuerza y destreza de los dedos: Motricidad fina.


Después de ver que empieza a interesarle, hemos elaborado la plastilina en casa, con ingredientes culinarios y sin peligro de toxicidad por si decide comerse un trozo, siguiendo la siguiente receta:

Necesitamos:

-1 taza de sal
-2 tazas de harina
-1 taza de agua
-4 cucharadas de aceite
-4 cucharadas de bicarbonato
-Colorantes alimentarios


Mezclamos todos los ingredientes en un bol, exceptuando el colorante, sin importar el orden hasta obtener una masa de buena consistencia. Dependiendo de la humedad del ambiente es fácil que la receta se tenga que variar. Si queda pegajosa, podéis añadir harina; si queda demasiado seca, podéis añadir agua.


Separamos la masa en bolas para agregarles el colorante. En nuestro caso han sido tres para hacerlas amarilla, roja y verde. Hacemos un huequito en las bolas y añadimos el colorante.


Mezclamos con las manos la bola  hasta que el color se reparta del todo y quede ésta plastilina súper chula! (No tenía otros colores en pasta en casa jaja!)


Luego la podemos guardar en tarros o botes y aguanta varios meses. Nosotros hemos usado tuppers. 

Presentamos el material.


Y a jugar!


Modelamos, apretamos, cortamos, pellizcamos...



Y si es en compañía,  mejor!


Y siguiendo el reto Montessori 2015 de febrero, lo recogemos todo al terminar para mantener el orden en nuestro espacio.





Si está reseca la próxima vez que queramos volverla a utilizar, podemos adecentarla con unas gotas de aceite. 

Espero que la disfruten vuestros peques tanto como Ó!

jueves, 5 de febrero de 2015

Masas sensoriales. Arena Lunar.

Una masa sensorial es una masa manipulativa con una textura diferente con la que nuestros hijos pueden jugar y experimentar: Tocar, oler, modelar, desmenuzar, trasvasar...

Hacía tiempo que había visto ésta receta y fnalmente nos hemos decidido a probarla!


Nos hemos decantado por la arena lunar porque está hecha con materiales que no resultan tóxicos en caso de que Ó, por una de esas, se la llevara a la boca. No suele hacerlo ya, pero nunca se sabe!

La receta es muy sencilla, necesitaremos:

-1 Kg de Harina
-120 gramos de aceite. Nosotros hemos usado aceite de oliva del huerto de los abuelos porque me parece más natural. Cualquier aceite vegetal suave nos sirve.



Mezclamos, primero con una cuchara o varillas para evitar pringarnos y finalmente con la mano.

El resultado no es una masa propiamente dicha. Más bien queda seca y suelta, pero al presionarla se apelmaza como la arena de la playa.

Yo después he pasado la mezcla a un recipiente más grande y he dejado instrumentos dentro para que Ó modele, trasvase y juegue.


Os aconsejo presentar la actividad en la terraza, en algún lugar despejado o aislar la superficie donde vayamos a trabajar, ya que aunque la arena lunar no resulta pegajosa, sí es fácil que se esparza (también es fácil de barrer). Nosotros casi siempre hacemos éste tipo de actividades sobre un mantel impermeable que es facilísmo de limpiar, aunque lo ideal sería una mesa sensorial.


La verdad es que Ó se sorprendió al principio pero después de jugar unos minutos quiso que le bajara el Señor Potato. No pasa nada, la podemos guardar en un recipiente hermético y aguanta varias semanas.



Al día siguiente fue él quien me la pidió :D




Y cuando vino su prima siguieron jugando aún más!


Os animo a probarla y a que vuestros peques manipulen, experimenten y sientan!