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martes, 21 de abril de 2015

Pinchando.

El otro día vi este juego en el Tiger. Me recordó tanto a mi infancia (y era tan barato) que me lo llevé para casa. Es el típico juego de crear mosaicos con los pinchos de plástico.
Hoy se lo he presentado a Ó y ha estado concentrado unos minutos intentando clavarlos.


Éste tipo de juegos ejercita la motricidad fina y la coordinación mano-ojo, además de la capacidad de atención y concentración. Si se usa con mosaicos definidos, desarrolla también la creatividad, la orientación espacial y la discriminación de colores.


Después de tantear el terreno, Ó se ha puesto cómodo y manos a la obra. 
Sus deditos y sus ojos hacen un esfuerzo en coordinarse primero para coger el pincho, después para colocarlo bien entre los dedos, y finalmente para acertar a encajarlo en elagujero.

 



Ha puesto unos cuantos y luego le he enseñado a quitarlos también.


Y nos hemos puesto a clasificar por colores, pero ha pasado una ambulancia por delante de casa y le ha parecido mucho más interesante!


Aunque es un juguete sencillo y al que se le puede sacar mucho partido, y estoy segura de que lo usaremos a menudo!


lunes, 9 de marzo de 2015

Probamos los Bols de madera Waldorf, de Jugarijugar.

Hace unas semanas recibimos los bols de madera de Jugarijugar. Se trata de un material de la pedagogía Waldorf, que tiene algunas similitudes con Montessori, aunque también algunas diferencias. Algún día hablaremos de ello.


En términos muy generales, (os recuerdo que tienen sus diferencias) la pedagogía Waldorf también apuesta por el respeto y la individualización de las necesidades de cada niño, y respeta sus fases de desarrollo.
Waldorf también trabaja con sus propios materiales y da preferencia a las materias primas naturales. A diferencia de Montessori (donde cada material está fabricado para un uso en concreto, en teoría), Waldorf defiende la versatilidad de uso de éstos y promueve la creatividad y la imaginación del niño cuando juega con ellos.


Es por eso que los bols de madera nos han encantado. Es un material muy sencillo pero con muchas opciones de juego: Apilar, encajar, hacerlos rodar, equilibrarlos, clasificar tamaños, juego simbólico...


Son muy agradables al tacto. Están fabricados en madera, lo que aporta aporta calidez. Es un material noble que tiene su propia temperatura, impide la reproducción de bacterias y nos asegura una durabilidad y textura inigualables.


Como Waldorf promueve el juego libre y la imaginación, no le presenté el material a Ó. Simplemente lo dejé a su alcance en su zona de juegos, y él se acercó a investigarlo. He dejado que él decida qué hacer con el material y cómo hacerlo.

Decidió en primer lugar ponerlos de pie.




Algo diferente de éste apilable a cualquier otro, es que las dimensiones están pensadas de tal forma que al encajarlos unos dentro de otros, no quedan totalmente insertados y a ras, sino que quedan en forma de pirámide. Ésto es beneficioso para los peques, ya que permite una fácil manipulación de todos los bols aún estando encajados, cosa que no suele suceder.






















Más tarde, jugó a apilarlos. Al ser más planos de lo que suelen ser este tipo de construcciones, al niño le es más sencillo apilarlos ya que la estabilidad es mayor.



Llevamos varios días jugando con ellos y la verdad es que Ó no se cansa: Los apila, los equilibra, los encaja, los hace rodar, hace juego simbólico...

 



 

Por supuesto, cada cosa a su lugar. Los bols Wladorf ya tienen su sitio en nuestra estantería.



Estamos muuuy satisfechos con el producto. Se ha convertido en uno de los materiales preferidos de Ó y últimamente los pasea con el carro de arrastre allá donde va!

¿Os gustan?

Podéis comprarlos en Jugarijugar, una tienda online fantástica con un montón de materiales y juegos infantiles de calidad, donde Carmen y Claudia os atenderán de una forma súper cercana y con confianza. Admiro la pasión que tienen por su trabajo. Aquí también podéis visitar su blog, no dejéis de echarle un  vistazo!



lunes, 22 de diciembre de 2014

Actividades Montessori. Trasvases

Si sabéis qué es el Método Montessori es muy posible que hayáis oído hablar de los trasvases. Los trasvases son actividades de vida práctica en los que se trasvasan objetos o sustancias de un recipiente a otro, con ayuda o sin ayuda de algunas herramientas.
En casa los hemos practicado alguna vez con cuchara. Este ejercicio ayuda al desarrollo psicomotor y prepara la musculatura del niño para la escritura, además de resultar muy útil a la hora de servirse comida en el plato o comer por sí sólo.Se ejercita también la concentración, el equilibrio y la coordinación. Es un ejercicio muy completo y muy simple de realizar en casa.


Nosotros empezamos con ellos tan pronto como Ó empezó a tener interés por coger la cuchara, y era bastante peque todavía.


Para realizar esta actividad tan sólo necesitamos una bandeja, dos recipientes tipo bol, la sustancia a trasvasar y una herramienta de trasvase, en nuestro caso una cuchara.
Para empezar debemos presentarle el material y realizar unos trasvases nosotros mismos, con cuidado y delicadeza, y de izquierda a derecha (esto lo prepara para la escritura. Sí, nosotros lo hemos hecho al revés en éstas imágenes jaja Pero lo ideal es de izquierda a derecha). Luego invitamos al niño a que lo haga él.


Nosotros hemos utilizado siempre arroz o pasta porque nos resulta sencillo de limpiar y lo veo adecuado a su edad, pero podemos cambiar la sustancia por garbanzos, lentejas, harina, pompones, agua... También podemos cambiar la herramienta de trasvase y utilizar unas pinzas, un cazo, una esponja, una pipeta... O trabajar directamente de recipiente a recipiente, volcando el contenido de un bol en el otro.

Con la mano también mola, mamá!

Y cuando terminamos, recogemos.





miércoles, 17 de diciembre de 2014

Al mal tiempo...

...Buena cara! En casa hemos aprovechado estos días de lluvia y frío. Yo me dediqué a terminar por fin un quiet book de colores que hacía meses que tenía estancado.
Un quiet book, que podemos traducir como libro silencioso, es un libro con actividades para captar la atención del niño y desarrollar alguna habilidad y resultan muy útiles en los trayectos largos en coche, cuando se suelen aburrir.



En este caso yo lo he realizado con fieltro y pedazos de tela que tenía guardados de mis trabajos de patchwork y he centrado el tema en los colores. Como actividad suplementaria, contiene circulos con snaps que debe asociar a cada color, aunque por ahora nos centraremos en los colores y las texturas porque a Ó todavía se le resisten los snaps! 



*Los snaps son los típicos botones de presión. En mi caso son de plástico, pero es normal encontrarlos metálicos en algunas prendas de bebé.
Cosí las telas a las páginas, coloqué los snaps y pegué las letras y luego cosí revés con revés las páginas. Hice agujeros y coloqué ojales para unir las páginas con anillas. El cierre del libro es con snap también.
Es posible que para los próximos use un cierre de velcro que le resulte más sencillo a Ó, o simplemente no ponga cierre.



También aprovechamos para reciclar una caja que íbamos a tirar y hacer una actividad de motricidad fina con ella. Con un destornillador hice varios agujeros. Luego tuve que ensancharlos con un bolígrafo porque me quedaron pequeños jaja Le ofrecí unas pajitas a Ó, cogí una y la introduje en un agujero. Y él se encargó del resto! Un diy muy sencillo con el que se entretienen un rato y mejoran su destreza. Para que veáis que no todo es invertir dinero :)



Hemos trabajado la motricidad gruesa también, primero pasándonos una pelota de un extremo a otro de la mesa de café; después dando pasos de gigante, de hormiguita y de cangrejo; y también bailando y dando vueltas sobre nosotros mismos. Y Ó está cogiéndole el gustillo a eso de los escalones y empieza a probar a subirlos de pie y solo.



Aprovechando que Ó ha aprendido a subir a la silla de la mesa LATT que tenemos en su espacio, hemos practicado con colores de madera y rotuladores sentaditos en ella. Aunque sigue siendo más divertido en el suelo y a lo grande!!


Lo que tienen los días lluviosos, es que a falta de parque, el centro comercial es siempre una buena opción. Allí ha correteado, escalado, se ha escondido y hemos pasado un buen rato.

 


Así que de días grises nada! Aprovechamos al máximo el tiempo (sea bueno o sea malo!)